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Fisioterapia y Embarazadas: beneficios durante el embarazo y postparto

La fisioterapia puede ser de gran ayuda tanto durante el embarazo fortaleciendo los músculos y articulaciones de la mujer involucrados en el momento del parto, como después de dar a luz ayudando en la recuperación de la musculatura. Por supuesto, también es eficaz en el tratamiento y la prevención de los dolores durante los meses de gestación y post-parto.

Concretamente, existe una especialidad de la fisioterapia llamada Fisioterapia Obstétrica centrada en todo lo relacionado con el embarazo, parto y postparto. Con el objetivo de conocer más sobre esta especialidad, hemos consultado al equipo de FISIOKARMA, clínica de referencia de Fisioterapia en Santander para que nos ayude a compartir contigo todo lo que necesitas saber sobre los beneficios de la fisioterapia para embarazadas.

¿Qué es la Fisioterapia Obstétrica?

Pese a ser una especialidad menos conocida dentro de la fisioterapia, la Fisioterapia Obstétrica tiene como objetivo no solo facilitar el parto reduciendo en la medida de lo posible el dolor sino que también trata de garantizar el mayor nivel de bienestar tanto del bebé como la madre durante los meses de gestación a través de una serie de pautas, técnicas y ejercicios tanto respiratorios como físicos.

Entre sus objetivos está:

  • Disminuir el dolor, tanto durante el embarazo como en el alumbramiento y el posparto.
  • Resolver disfunciones de suelo pélvico como las incontinencias, prolapsos o disfunciones sexuales.
  • Preparar los músculos y articulaciones implicados para el parto y el parto.
  • Prevenir las distocias del trabajo de parto que conllevan un riesgo para la salud del bebé y la madre.
  • Prevenir el desgarro perineal y controlar el dolor.

Beneficios de la fisioterapia para mujeres embarazadas

A partir del sexto mes de embarazo toda futura madre debería considerar acudir a un centro de fisioterapia no solo para preparar su cuerpo de cara a un parto natural seguro y con menos esfuerzo sino también para asegurar una mejor recuperación y un mayor nivel de bienestar durante los últimos meses de embarazo.

Y es que, la serie de cambios que el cuerpo de una mujer experimenta durante el embarazo puede incluso dificultar la realización de las tareas más cotidianas. Por ello, la fisioterapia puede ser de gran ayuda para:

Aliviar el dolor lumbar

Aproximadamente la mitad de las mujeres embarazadas experimentan esta dolencia durante los meses de gestación. A medida que se desarrolla el embarazo el cuerpo de una mujer cambia para adaptarse a las necesidades del bebé en desarrollo. Estos cambios generan dolores y molestias que afectan a la calidad de vida de la futura mamá impidiéndole, por ejemplo, conciliar el sueño o dormir bien por la noche.

El empleo de diversas técnicas de fisioterapia como la realización de ejercicios de estabilización centrados en los músculos que rodean la columna vertebral junto a las terapias manuales puede ser muy útiles para reducir este dolor de espalda en el caso de embarazadas y hacer que el embarazo resulte más cómodo.

Reducir la incontinencia durante el embarazo

La incontinencia es uno de los efectos secundarios más incómodos o molestos del embarazo, si no tal vez el que más. Debido a cambios en los músculos del piso pélvico, es normal que a veces las mujeres embarazadas tengan problemas para controlar la vejiga.

La fisioterapia ayuda a fortalecer los músculos del suelo pélvico, aliviando la incontinencia. La evidencia científica ha demostrado que la terapia física es especialmente eficaz en el tratamiento de la incontinencia urinaria de esfuerzo, el tipo más común de incontinencia en mujeres embarazadas o que acaba de dar a luz recientemente.

Facilitar el trabajo de parto y la recuperación posparto:

Muchas mujeres se vuelven más sedentarias durante el embarazo debido en gran medida a la fatiga o dolor de espalda. Sin embargo, es importante muy importante si pronto vas a ser madre que te mantengas físicamente activa, a menos que tu médico te haya indicado reposo o restringido la actividad física.

El parto natural será más fácil y posiblemente más rápido si estás “bien entrenada”. Es decir, si te has mantenido físicamente activa y has fortalecido tus músculos realizando ejercicios de fuerza y ​​flexibilidad tanto en una clínica de fisioterapia como en tu hogar.

En definitiva, la fisioterapia puede hacer que tu embarazo sea más agradable aliviando el incómodo dolor de espalda y reduciendo la incontinencia, por ejemplo, pero además facilita el trabajo de parto y ayuda en la recuperación posparto.